Cómo preparar ensaladas en tarro

18.01.2019

La planificación es una herramienta muy importante para mantener nuestro propósito de comer de manera saludable.

Cuántas veces te ha pasado eso de llegar a casa y no tienes ganas de cocinar, o pero aún, llegas muerto de hambre y estás dispuesto a comerte todo lo que se ponga por delante... tener algo apetecible, rápido y sobre todo saludable en la nevera nos ayuda a no acabar con un atracón de productos insanos.

Las ensaladas en tarro se preparan en un momento y nos aguantan en la nevera una semana sin problemas: ¡una opción estupenda para tener siempre algo sano disponible!

Para que una ensalada  nos aguante bien, hay que seguir un par de reglas. Además, te recomiendo que prepares más de una, así tendrás para varios días de la semana, incluso para llevarte fuera de casa.

Cómo preparar ensaladas en tarro

1. Lo primero: tener un tarro. Lo más cómodo es que sea de boca ancha y la capacidad más adecuada es 1L. Se pueden comprar tarros pensando ya en este uso o aprovechar alguno que tengamos por casa de alguna conserva.

2. Elección de los ingredientes: aquí se nos abre un abanico enorme de posibilidades. Podemos utilizar como base de la ensalada algún tipo de hoja verde, cereales, legumbres o incluso verduras cocinadas. Luego podemos complementar con frutas, verduras crudas, frutos secos y un buen aliño elemento en crema (hummus o yogur, por ejemplo) para completar. Si estás pensando en consumir la ensalada como plato único, acuérdate de incluir siempre una buena ración de alimento proteico para que sea un plato completo.

3. El orden es muy importante: para conseguir que se conserve bien al ensalada y no se nos ponga "blandurria", es my importante colocar los elementos húmedos abajo y los secos arriba. Por ejemplo, en una ensalada con pasta pondremos siempre la pasta al fondo del tarro y las hojas verdes en al parte de arriba. Entendemos como elemento húmedo que debe ir al fondo: cereales y legumbres cocinados, verduras que puedan soltar líquido, alimentos macerados o en conserva... y todo lo que sea hojas verdes, frutos secos, o elementos crujientes, siempre van en al parte superior.

4. No se nos puede olvidar: el aliño va siempre a parte, y lo añadiremos en el momento de consumir. Otro truco para que aguante sin problemas, es llenar muy bien el tarro, que los ingredientes queden bien apretaditos y que al cerrar esté compacto. Así nos aseguramos de que dentro hay la menor cantidad de aire posible (evitamos oxidación) y que podemos transportar el tarro sin que eso se vuelva una montaña rusa.

Recetas de ensaladas

He preparado tres ejemplos de ensaladas saludables para que puedas prepararlas hoy mismo y tener la nevera llena de buenas opciones, rápidas y apetecibles.

Además, recuerda que puedes preparar varios tarros a la vez y conservarlos en la nevera durante varios días, así podrás tenerlas siempre disponibles y ahorrar tiempo en la cocina.

Ensalada multicolor: Sencilla y de supervivencia, con ingredientes que podemos encontrar fácilmente en el supermercado. En la base remolacha rallada (cruda o cocida, como más te guste), tomatitos cherry cortados en cuartos, calabacín en daditos pequeños, maíz cocido, zanahoria rallada, unos dados de queso freso (o tofo ahumado),  rellenamos con hojas de espinaca baby y espolvoreamos unas pipas de girasol. Aliñamos con un mix de aceite de oliva virgen extra, vinagre de manzana y un punto de sal.

Taco en tarro: (capas de abajo a arriba) Esta ensalada requiere un poquito más de preparación, pero está de vicio. En la base ponemos un "guacamole" rápido, que consiste en machacar medio aguacate con un tenedor, añadiendo un chorrito de zumo de limón y sal; luego una capa de frijoles negros cocidos, un capa de pico de gallo (tomate picado con cebolleta fresca y cilantro), una capa de maíz cocido y rellenamos con hojas verdes hasta el borde. De aliño: aceite de oliva virgen extra, zumo de limón y sal.

Ensalada fresca: A veces nos da la sensación de que si no hay lechuga, no hay ensalada, pero hay que romper ese mito, y esta ensalada es perfecta para ello. Ponemos en la base una buena capa de garbanzos cocidos (unos 200gr), luego pepino en rodajas finas (de tal manera que haga de "barrera" para la salsa que pondremos a continuación), una salsa de yogur (un yogur griego o de soja + una pizca de sal + una pizca de pimienta negra molida + unas gotas de aceite de oliva virgen extra), otra capa de pepino en rodajas, y como topping unas nueces y hojas de menta cortadas finas. Para consumirla: mezclarlo todo bien.

NOTA: Lo bueno que tienen las ensaladas es que puedes preparar cientos y que todas sean diferentes, hay muchísimas posibilidades. Un consejo para crear combinaciones que llamen tu atención y sea apetecibles es combinar ingredientes de diferentes texturas (así no nos aburrimos comiendo) y crear capas de diferentes colores. ¡Deja trabajar a tu imaginación!

También te recomiendo que utilices las ensaladas para ir introduciendo poco a poco esos alimentos que más te cuestan, ya que como van acompañados de otros que sí te gustan, con un aliño sabroso, y combinando diferentes texturas, puedes empezar a verlos de otra manera ;)

Espero que te hayan gustado las propuestas y ¡nos leemos pronto!

Un abrazo,

Elena


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